«En el contexto europeo, la introducción de la competencia y la participación privada en la provisión de los servicios permiten mejorar la calidad y reducir los costes de funcionamiento»,subrayó. Con todo, Gómez-Pomar ha afirmado que Renfe seguirá siendo el operador público de referencia, no en vano se mantiene la naturaleza jurídica de Renfe Operadora como entidad pública. En este sentido, se estructurará en cuatro sociedades mercantiles cuyo capital social será íntegramente de la entidad pública.
Tres de las actuales áreas de negocio del operador ferroviario se constituirán como sociedades: Mercancías y Logística; Viajeros; Fabricación; y Mantenimiento. Asimismo, se constituirá una sociedad de gestión de activos con el objetivo de alquilar el material móvil a las empresas que entren a competir. Esta nueva área permitirá, según Gómez-Pomar, eliminar la barrera de entrada al mercado que supone el acceso a un material ferroviario que requiere una gran inversión.