Según el informe presentado por el holandés, la iniciativa, respaldada por capital estadounidense y alemán, podría comenzarse en un año y estaría finalizada en 5. El tiempo de explotación requerido es de 45 años (5 para la construcción y 40 para la explotación directa).
Esta propuesta ha sido bien acogida por el gobierno balear, que deberá llegar a un acuerdo a tres bandas -Govern, Ayuntamiento de Palma y Gobierno central- para decidir si finalmente se lleva a la práctica, lo que conllevaría declararlo como «proyecto de interés autonómico» para agilizar al máximo su tramitación.
La superficie afectada por las obras alcanza el millón de metros cuadrados y que se ha pensado en las necesidades del principal puerto de Baleares para los próximos 30 años.
El proyecto supone que la zona del Moll Vell acoja una zona de atraque cruceros de hasta 400 metros para alojar hasta cinco buques al mismo tiempo, marinas deportivas para embarcaciones de entre 50 y 120 metros, oficinas, un hotel de 250 habitaciones, restaurantes, aparcamientos y un centro comercial.