Moody’s basa su decisión en las condiciones adversas por las que atraviesa la economía española, que ha entrado nuevamente en recesión, la menor solvencia crediticia y la menor capacidad de estas empresas para financiarse en el mercado.
Por otro lado, la agencia también menciona algunas «tendencias positivas» dentro del escenario financiero español y cita como ejemplos el aumento de las provisiones de bancos y cajas, el aporte de liquidez por parte del Banco Central Europeo (BCE) y las medidas de apoyo, actuales y futuras, del Gobierno de Mariano Rajoy.
Un total de 16 entidades finacieras españolas han visto rebajadas sus calificaciones; Banco Santander pasa de Aa3 a A3, Banesto de A2 a A3, Santander UK de A1 a A2, BBVA de Aa3 a A3, Unicaja Banco de A1 a A3, Caixa Bank de Aa3 a A3, Banco Popular de A2 a A3, Caja Rural de Navarra de A3 a Baa1, Banco Sabadell de A3 a Baa1, Banco Cooperativo Español de A1 a Baa1, Bankinter de A2 a Baa2, Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) de A2 a Baa2 y Caja Rural de Granada de Baa1 a Baa3.
La agencia revisa igualmente a la baja a Liberbank, de Baa1 a Ba1, Cajamar Caja Rural, de Baa3 a Ba2, y Lico Leasing, de Baa3 a Ba3, en los tres casos hasta niveles englobados dentro de lo que se conoce como ‘bono basura’.