De esta forma, Río Negro se suma a las decisiones tomadas con anterioridad por Mendoza, Santa Cruz, Chubut, Salta y Neuquén, que revirtieron hasta ahora un total de 10 áreas concesionadas a la empresa.
En Río Negro, la decisión fue tomada tras realizar una meticulosa revisión de la documentación presentada por la petrolera, según señaló la dirección de prensa provincial que indicó que la principal razón fue la falta de inversiones.
El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck explicó que la concesión en cuestión se remonta a diez años atrás y su vencimiento estaba previsto en 2026, pero «el análisis de los documentos presentados por Repsol YPF no cumplían las expectativas de la provincia».
El gobierno de la presidenta Cristina Kirchner mantiene una puja con la principal petrolera del país porque la caída de la producción, estimada en entre 30% y 40% en los últimos años, obligó en 2011 a importar hidrocarburos por 9.000 millones de dólares.
Por su parte, Repsol YPF rechazó las acusaciones y anticipó que tomará medidas legales para garantizar sus derechos.