José María Triper
Corresponsal económico de elEconomista.
“Acometer la reestructuración y la renovación de los instrumentos de apoyo a la actividad exterior de las empresas es, pues, una tarea inaplazable, máxime en unos momentos en que la escasez de los recursos públicos obliga a sacar el máximo rendimiento a cada euro”
La parálisis de la actividad en la gran mayoría de los sectores productivos en España, hace hoy más necesaria que nunca la apuesta por la internacionalización de las empresas y por aumentar la participación de España en el comercio internacional. No se puede obviar que el sector exterior está aportando el 30 por ciento del PIB y las exportaciones y el turismo son los únicos motores que tiran de la maltrecha economía española.
Para ello, el nuevo equipo de la administración comercial está trabajando ya en una profunda reestructuración de los organismos y los instrumentos de apoyo a las exportaciones y a las inversiones exteriores que tendría como eje fundamental la integración del ICEX y las empresas públicas de comercio en una Agencia Española de la Internacionalización.
Las informaciones que circulan entre los técnicos comerciales y miembros del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, apuntan a que ese organismo nuclear de promoción de la actividad exterior de las empresas españolas se articularía en torno al Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), con la incorporación de la sociedad estatal para la captación de inversiones extranjeras, Invest in Spain, y la empresa de servicios comerciales y financieros P4R (antigua Expansión Exterior).
También podría incorporarse a este organismo la Compañía Española de Financiación al Desarrollo (Cofides), aunque en este caso habría que negociar con los bancos privados que forman parte del capital de la financiera.
No se descarta, incluso, la participación en el proyecto de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA) , ya que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, afirmó en su discurso de investidura que «es necesario integrar los instrumentos fiscales de apoyo tecnológico y de internacionalización en una única política».
La operación se está empezando a diseñar ahora bajo los principios de conseguir una mayor optimización de los recursos y de mejorar y agilizar el servicio a las empresas. Para ello estará acompañada de una revisión de los instrumentos de apoyo a la internacionalización empresarial para dotarles de mayor valor añadido y con una orientación que se dirija más a compartir riesgos y beneficios, como garantías, préstamos participativos, participación en capital o préstamos financieros.
También, a nivel sectorial se pretende que las ayudas públicas a la exportación y a las inversiones en el exterior tengan una mayor dedicación hacia los sectores menos maduros, con mas contenido tecnológico y buscando potenciar los nuevos mercados de Asia, Oriente Medio y América Latina. En esta línea un objetivo esencial en la política de promoción exterior del nuevo equipo del Partido Popular será reforzar los Planes de Empresa que gestiona el ICEX para las pequeñas y medianas empresas.
En este campo de los instrumentos, la política comercial del PP incluye, a medio plazo, la recuperación de las deducciones para la internacionalización de las empresas españolas, además de definir y calcular las tasas de retorno para nuestras empresas de las operaciones crediticias del Estado con el exterior.
Otras líneas de trabajo a desarrollar por el nuevo equipo de la Secretaría de Estado se encaminan a garantizar la seguridad jurídica de las empresas españolas en el mundo, mediante la creación de una línea de apoyo jurídico para las pymes españolas en su proceso de internacionalización y crear un seguro de litigio jurídico para el conjunto de las empresas que apuesten por la internacionalización.
Asimismo, se está empezando a trabajar en la mejora y ampliación del acceso de las empresas a las garantías de la Compañía Española de Seguros de Créditos a la Exportación (Cesce), compañía sobre la que vuelven a sonar rumores de privatización, aunque no inmediata.
Acometer la reestructuración y la renovación de los instrumentos de apoyo a la actividad exterior de las empresas es, pues, una tarea inaplazable, máxime en unos momentos en que, como dijo también Rajoy, la escasez de los recursos públicos obliga a sacar el máximo rendimiento a cada euro. La tarea del nuevo equipo de Comercio es ardua pero inaplazable. Es cuestión de supervivencia.