Las entidades necesitan concretar estos planes cuanto antes, preferiblemente a principios de septiembre. Así dispondrían de todo el mes para que el Banco de España se pronuncie y permita que se materialicen estas opciones, que se encuentran en distinto grado de ejecución. El apretado calendario permitirá cumplir con el objetivo del Gobierno, que quiere que la reestructuración del sector esté finalizada el 30 de septiembre.
Sin embargo, los últimos acontecimientos vividos durante los últimos meses, con la caída de los mercados, la inquietud de los inversores, el retraso en las valoraciones del Frob y la complejidad de los procesos ralentizan la búsqueda de capital, de manera que varios de los grupos afectados pedirán tres meses más al Banco de España si la situación de los mercados no mejora.
La posibilidad de pedir la una prórroga, puede ejercerse como muy tarde hasta el 10 de septiembre. Si la prórroga fuera concedida, se les otorgarán 3 meses adicionales para resolver su futuro, y la salida a bolsa de las entidades que así lo eligan se demorará hasta 2012.