Las aulas del campus de ESADE han acogido a los 10 mejores emprendedores sociales de España seleccionados a través de Momentum Project, una iniciativa de ESADE y BBVA dirigida a impulsar el emprendimiento social en nuestro país. Este proyecto surgió como una alianza entre ambas entidades para fomentar el crecimiento de los emprendimientos sociales españoles más prometedores, promoviendo su consolidación y crecimiento.
Durante la pasada semana recibieron formación de la mano de profesores de primer nivel de la escuela de negocios y expertos en estrategias de crecimiento, emprendimiento, capital riesgo, liderazgo, marketing e innovación. Además, se les ha instruido en la elaboración, financiación y ejecución de un plan de crecimiento de negocio.
Según el director de Responsabilidad Corporativa de BBVA, Antoni Ballabriga, “el emprendimiento social todavía no está suficientemente estructurado; queda mucho por hacer”. Es por ello que Momentum Project “busca identificar y reconocer a los líderes emprendedores y crear un ecosistema que contribuya a la creación de empleo y riqueza”, afirmó.
En la misma línea opinó Alfred Vernis, director de Programas Universitarios de ESADE: “nos ilusiona que los emprendedores jóvenes tengan ganas de participar y de aprender”. Y añadió que “no queremos solo consolidar empresas sociales sino que estamos convencidos de que estos proyectos pueden crear nuevos puestos de trabajo en momentos de dificultad como el actual”.
Los participantes también compartieron pupitre con estudiantes internacionales de MBA y del Grado en Dirección de Empresas de ESADE, y directivos de importantes multinacionales como BBVA, Inditex o DKV. Así, durante las sesiones, se formaron parejas o grupos más amplios entre ejecutivos y emprendedores con la finalidad de aconsejarles en la elaboración de un plan de empresa para desarrollar su negocio actual durante los próximos seis meses.
Las clases
Los emprendedores sociales han recibido una formación intensiva de una semana con clases integrales y de jornada completa. La interacción entre los participantes fue una de las prioridades durante toda la formación. En esta línea, se ha querido fomentar el análisis de las realidades concretas de los propios emprendimientos, el diagnóstico de problemas y el intercambio de opiniones entre los participantes.
La mayor parte del tiempo se dedicó al estudio de casos y a su discusión abierta, así como al trabajo en grupo sobre las estrategias y desafíos aplicables a cada proyecto con el fin de escalar y mejorar los resultados de cada uno de los emprendimientos sociales.
En octubre está previsto que se reúnan durante tres días en Madrid, para preparar una presentación del proyecto en un “Social Investment Day” a posibles financiadores.