Los trenes circularon entre el Centro Logístico de Valencia Fuente San Luís y el Puerto Seco de Coslada, permitiendo evaluar la capacidad de la infraestructura, que hasta ahora aceptaba trenes de 600 metros de longitud. Los trenes cargaron cerca de 100 TEUs.
El resultado obtenido por el corredor Madrid-Valencia, con 1.020 circulaciones y 1.051.778 toneladas transportadas en 2009, permitió ampliar la capacidad un 110 % en el tráfico hasta las 2.137 circulaciones y un 60% de la carga con 1.697.310 toneladas transportadas en 2010.
Estos buenos resultados, han hecho que se hayan emprendido diversas actuaciones para impulsar el tráfico de mercancías por la línea de ancho convencional Madrid-Valencia.