Dos jóvenes empresarios de la segunda generación de chinos en España han sido los responsables de este proyecto, que ha logrado atraer una inversión privada de 43 millones de euros para su construcción.
El parque está especializado en la venta de productos importados de China y en la exportación de productos españoles a la potencia asiática. No sólo cuenta con comercios chinos, son muchos los empresarios españoles que planean asentarse en el complejo, que es visto como la puerta de entrada al mercado asiático.
Este nuevo proyecto ayudará a estrechar los lazos comerciales entre España y China. China anunció recientemente que espera elevar el comercio bilateral con España a 40.000 millones de euros este año.