Después del «éxito» que están obteniendo en el Mundial de Sudáfrica, la distribución de las vuvuzelas ha llegado a España de la mano de dos jóvenes emprendedores franceses, Alex Ducros y Alex Brault, quienes han creado la web www.vuvu-zela.es. para poder adquirirlas. Aunque, eso sí, las que estos socios franceses venden miden 65cm y emiten unos 70-80 decibelios, a diferencia de las de Sudáfrica que son de 1m y producen aproximadamente el doble de ruido.
Al observar en su país natal la pasión que por las vuvuzelas se había desatado (el distribuidor en Francia recibe 1.000 pedidos al día) Ducros y Brault, socios contractuales de Correr por Correr Servicios SL, han decidido emprender un negocio que les convierte en los primeros importadores de estas “trompetas largas” en España. La iniciativa les ha supuesto vender en tan sólo un fin de semana más de 1.000 vuvuzelas y quedarse sin stock en los primeros días de venta.
Estos jóvenes emprendedores franceses, ambos provenientes del mundo de las telecomunicaciones, siempre habían querido montar su propio negocio y la idea de la vuvuzela les ha venido hace tan sólo 2 semanas, al inicio del Mundial de Fútbol. Su idea es poder diversificarse y vender productos para aficionados a deportes o cualquier otro evento en el que se pretenda animar de una manera «escandalosa». Ducros y Brault afirman que no las están vendiendo sólo para el Mundial: «nos las han pedido -aseguran- sindicatos para utilizarlas en manifestaciones e incluso de cara a la Copa del Mundo de Rugby del año que viene que tendrá lugar en Nueva Zelanda”.
Sus clientes tienen claro que las vuvuzelas son el “arma” perfecta para hacerse oír. Vuvuzela viene de “vuvu”, que en zulú significa precisamente “hacer ruido”. Característica del fútbol sudafricano, suele estar hecha de plástico y el sonido que produce es similar al barritar de un elefante o al zumbido de una abeja. La hinchada sudafricana sostiene que el estruendo creado por estos instrumentos, similar al zumbido de un gigantesco enjambre, alienta a sus jugadores.