La importancia de Valenciaport en el Mediterráneo y Europa ha resultado clave en la decisión de los sudamericanos para apostar por este acuerdo que abarca materias como la seguridad, la formación, el medio ambiente o las nuevas tecnologías aplicadas a la gestión portuaria.
La Empresa Portuaria Nacional de Nicaragua (EPNN), entidad que gestiona los puertos de Panamá, y la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) han acordado buscar nuevas formas de colaboración en materias como la formación, el medio ambiente, la seguridad o las nuevas tecnologías de la información aplicadas a la gestión portuaria. Ésta fue la principal conclusión de la reciente visita de una delegación de la EPNN a Valencia, formada por su presidente ejecutivo, Virgilio Silva, y por representantes de la empresa Mediterráneo Señales Marítimas, entre ellos, José Manuel Cabanes, Antonio Martínez y Pilar Haro.
Por parte de la APV estuvieron representantes su presidente, Rafael Aznar; su director general, Ramón Gómez-Ferrer; Federico Torres, director del Área de Servicios Generales, Portuarios y Desarrollo Sostenible; y Alfredo Canet, jefe de la Unidad de Instalaciones y Mantenimiento.
Fuentes de la EPNN destacaron que, dada la importancia de Valenciaport en el Mediterráneo y el incremento de las relaciones comerciales que se va a producir entre Nicaragua y el resto del continente americano, «es positivo el buscar formas de colaboración». En la actualidad, la EPNN cuenta bajo su jurisdicción con seis puertos internacionales, tres de ellos en el Atlántico, además de siete puertos en el lago Cocibolca y uno en el lago Xolotlán.