Según el informe que publica AFRICAinfomarket se constata que Marruecos mantiene su liderazgo con un 74,38 por ciento del total de las exportaciones, seguido de Angola (315 millones) y Guinea Ecuatorial (174 meuros).
El mercado marroquí rebaja sus compras a España en un 17,16 por ciento, hasta los 2.819 meuros, principalmente por la merma de la partida de los derivados del petróleo, que cae un 48%. Angola también disminuye sus compras a la península en un 26,36% en cuanto a productos como aparatos y material eléctrico sin embargo las ventas de bebidas, vehículos y manufacturas dan un empuje al alza.
Las compras de Senegal y Mauritania desciende un 22% y un 40 % respectivamente motivado esencialmente por rebaja en la compra de combustibles. La factura de España a Tongo se ha visto reducida en un 63,66% debido igualmente a la merma de combustibles.
Las ventas suben ligeramente a Costa de Marfil, que aumenta sus compras basadas en pescado congelado y cemento, y a Camerún que ha entrado en el mercado español con la compra de un nuevo producto; la malta, cuya venta se ha multiplicado por 5 en el último año.
En el mercado de Cabo Verde, como en el caso camerunés, hay nuevos productos que encuentran su lugar como el aluminio que crece un 384% y, el aceite de oliva que lo hace hasta el 335%, aunque en términos globales las compras a España cayeron un 30 por ciento.
Gabón reduce su factura hasta los 24,19 millones (-20,69%) aunque la maquinaria y los aparatos eléctricos se abren paso entre los clientes gaboneses donde multiplican por tres su venta.
Por otro lado Burkina Faso desciende un 7% en sus compras de alimentos y materiales eléctricos, mientras que el resto (bebidas, vehículos, aceites y fundición) suben ligeramente.
Los mejores resultados para los exportadores españoles al continente africano se encuentran en las ventas a Malí ya que se ha producido un aumento del 5% en preparados alimenticios, fundición y maquinaria.
Finalmente, los dos importadores más pequeños, Gambia y Guinea Bissau, con 10,19 y 4,15 millones, respectivamente, aumentan sus compras a España en un 13,6% y un 50%. Se trata de dos mercados cuya demanda principal es la de cemento, preparados alimenticios y combustible.
Por todos los datos que arroja el informe se puede ver que las tres partidas más exportadas son maquinaria para minería, partes para ensamblaje de vehículos, energía eléctrica y refinados del petróleo y aunque la primera de ellas experimentó un aumento el pasado año las otras dos partidas han disminuido en casi un 50%. Los nuevos productos y aquellos basados en la alimentación son los que parecen tener una salida para poder aumentar la factura española en 2010.
Las Comunidades Autónomas que lideran las exportaciones a los países del continente africano son Cataluña, Andalucía y Madrid con un total de 1.751 millones de euros, lo que representa el 46% del conjunto de ventas españolas. Las tres comunidades anotan una reducción media del 12%, respecto del mismo periodo de 2008.
Hay que destacar el caso de Canarias que en los 11 primeros meses de 2009, aumento sus exportaciones a Senegal, Mauritania y Costa de Marfil, además de abrir camino a sus productos en Guinea Bissau y Gambia, que han multiplicado por seis sus compras, según el último informe publicado por AFRICAinfomarket.
África occidental presenta oportunidades para la inversión en los tres sectores, sobre todo, en plantas transformadoras y manufactureras de materia prima, dado el impulso que los distintos gobiernos quieren dar al suministro de los mercados interiores y a la exportación regional e internacional.
Cada vez está tomando mayor importancia la transferencia del conocimiento, ya que los estados quieren dar el salto de importar a generar, de ahí el incremento de centros de formación profesional y el de matrículas de universitarios. La especialización, en todas sus disciplinas, es una necesidad que urge afrontar en el occidente africano.
Otros segmentos de la economía como la construcción, el turismo, el transporte, las Nuevas Tecnologías, reclaman una oferta de calidad a precios competitivos con el objetivo de que pueda acceder a ellos la mayor parte de la población.