En esta ocasión, Castillo de Tabernas dará a conocer su última cosecha, que se presenta en nuevos envases de 250 y 500 ml., con tapón no rellenable. Según Rafael Úbeda, presidente de Castillo, “desde hace algún tiempo venimos observando que en algunos negocios de hostelería nuestras botellas se rellenan con aceites de peor calidad y esto puede ocurrir en cualquier país”. Para evitarlo, se ha cambiado el modelo de la botella, que ahora tiene tapones no rellenables. El nuevo diseño conserva algunas características del anterior, pero con un fomato más bajo adaptado al tamaño estándar de las estanterías de las tiendas gourmet de todo el mundo.
Castillo de Tabernas ha desarrollado para este 2010 un plan estratégico de expansión internacional con el objetivo de consolidar sus aceites como los principales dentro de extra categoría gourmet.
Castillo de Tabernas presentará por tercer año consecutivo al mercado asiático en Foodex. Dada la importancia de esta cita, gran parte del equipo de la empresa se desplazará hasta Japón. En esta ocasión, una de las actividades previstas consiste en una cata del aceite de oliva resultante de la última cosecha, para iniciar a los visitantes de la feria en las cualidades organolépticas de su Virgen Extra.
También presentará la gama Indaloliva, una marca muy almeriense al llevar en su etiqueta el Indalo, símbolo más universal de la ciudad y sinónimo de la buena suerte. Un aceite de oliva virgen extra de tan sólo 0,2º de acidez natural que gracias a su magnífica relación calidad-precio se está posicionando en los principales mercados internacionales como un producto referencia.
Además, en lo que va de año, los aceites de la firma almeriense ya han paseado su excelencia por Fancy Food, en San Francisco (Estados Unidos) y por Gulfood, en Dubai (Emiratos Árabes Unidos).