Como consecuencia de la coyuntura actual, el Puerto de Bilbao cerró el pasado año con un descenso de tráfico del 17%, en línea con el retroceso experimentado por los grandes puertos nacionales e internacionales como Rótterdam, Amberes, etc., situándose el movimiento de mercancías en 31,6 millones de toneladas.
En todos los envases ha repercutido la crisis económica, así, el tráfico de mercancía general convencional baja un 28%, el tráfico contenerizado desciende un 22,5%, los graneles sólidos un 27% y los graneles líquidos un 11%.
La Autoridad Portuaria confía en que en este ejercicio haya una creciente recuperación de algunos tráficos. De hecho, el mes de enero ha arrojado unos tímidos datos positivos con un incremento del 8% respecto al mismo mes de 2009. Existen buenas perspectivas en productos siderúrgicos, chatarras y en mercancía general, indicadores de que la industria de la zona que genera mano de obra comienza a reactivarse.
Como reto para la recuperación de los tráficos la Para la Autoridad Portuaria se ha marcado la búsqueda de nuevos mercados en países emergentes y estar al tanto de iniciativas que pueden traer nuevas oportunidades de negocio. Para su Presidente, José Ramón de la Fuente, “son los puertos los que tienen que adaptarse al mercado y, en este sentido, es ahora cuando se pondrán a prueba todas nuestras ventajas y fortalezas, que las tenemos y muchas, porque las iniciativas competitivas triunfan incluso en tiempos de crisis”.
Para de la Fuente, una de las fortalezas del Puerto de Bilbao es que no tiene ninguna limitación en lo que se refiere a transporte marítimo, “por lo que los mayores petroleros, gaseros y porta contenedores que surcan los océanos están recalando en Bilbao.
El descenso generalizado de tráficos en 2009 no ha restado competitividad al puerto que sigue siendo uno de los puertos de referencia del sistema portuario español y líder en tráficos con Europa Atlántica, con Rusia y Reino Unido a la cabeza. No hay que olvidar que Bilbao es la puerta peninsular con Europa.
Los principales movimientos con Europa Atlántica son de graneles líquidos como crudo de petróleo, fuel-oil y gasoil-, chatarras, siderúrgicos y carbones.
Otros mercados “short sea” a los que se accede desde Bilbao se encuentran en el área mediterránea abarcando los tráficos de Gibraltar, Países Bajos, Estonia, Argelia, Polonia y Egipto
Los mercados transoceánicos representan el 43% de su tráfico total. Destacan los tráficos efectuados con la zona de Asia Índico, el segundo gran mercado del Puerto de Bilbao, Los principales países con flujos comerciales son Estados Unidos, Irán y Trinidad y Tobago.
Los mercados con mayor crecimiento, en términos absolutos, son Irak (+424.000 toneladas), Omán (+344.000 toneladas), Qatar (+180.000 toneladas), Antillas Holandesas (+141.000 toneladas) y Canadá (+ 64.000 toneladas).
La Autoridad Portuaria de Bilbao, pese a la crisis, ha mantenido su plan de inversiones, prevé invertir este año de 42,5 millones. Las obras de ampliación se concluirán dos muelles que podrán acoger nuevos proyectos con tráfico portuario. En total, se ganarán 528.000 nuevos metros cuadrados y 1.254 metros de línea de atraque.
Nuevas instalaciones para un mejor servicio
Además el pasado año el Puerto de Bilbao dio la bienvenida en la zona industrial a las dos primeras plantas de biodiesel. Entre las ampliaciones de se han llevado a cabo se encuentran las de tanques para líquidos y refinos y se ha instalado una planta de tratamientos de residuos industriales y marpol. En la zona comercial, también se han inaugurado una planta de fertilizantes y cereales, así como nuevas naves y almacenes.
Por otra parte, con el desarrollo de la segunda fase de la ZAD, el Puerto de Bilbao cuenta con una Zona de Almacenaje y Depósito de 200.000 m2, de la que queda pendiente el desarrollo de una tercera fase. La Autoridad Portuaria también está trabajando para el desarrollo de zonas logísticas fuera de las instalaciones portuarias que dispongan de nudos ferroviarios.
Por último también a desatacar es el tráfico de cruceros al enclave vasco llegan 30 cruceros, a bordo de los cuales han llegado cerca de 30.000 pasajeros. La trayectoria al alza en la última década del tráfico de cruceros, las buenas infraestructuras, el atractivo turístico de Euskadi y la intensa labor comercial realizada por la Autoridad Portuaria han permitido que el Puerto de Bilbao sea elegido como puerto base de cruceros.