Los viajes de Zheng He - Moneda Única

Jesús Centenera.
Ageron Internacional.


De las claves de un trabajo de campo bien hecho

Siguiendo la estela del Plan China, las instituciones y el sector agroalimentario español decidieron lanzar un Plan India, para la promoción de nuestros productos del buen comer y mejor beber, en el país asiático. Aunque cueste creerlo, se creó una comisión de coordinación entre el ICEX, la FIAB, las Comunidades Autónomas, las Cooperativas agrarias y el Ministerio, que trabajó en “equipo” de manera bastante eficiente, y que lanzó un concurso para la realización de un estudio previo sobre el sector y la distribución en la India.

Claro que hacer un estudio de mercado sobre la India misteriosa se me antojaba como una tarea titánica. ¿No había dicho Sir Winston Churchill (de manera poco correcta políticamente) que la India no era una nación, sino un “concepto geográfico”? O sea, el problema principal era la inmensidad y la diversidad acusada del país, absolutamente heterogéneo, con sus 28 estados y sus 7 territorios, que obligaba a llevar a cabo muchos estudios particulares para poder dar una imagen fidedigna de la realidad de la industria productiva y de la distribución en la India.

Por poner un ejemplo un poco forzado, era como si el departamento de Comercio de los Estados Unidos nos encargara un estudio del sector agroalimentario en los países ribereños del Mediterráneo, que incluyera desde Francia hasta Siria, de Turquía a Portugal, desde Marruecos o Egipto hasta Alemania (ya, ya sé que no es ribereño, pero tampoco el estado de Cachemira, a los pies del Himalaya, toca el Océano Índico, y era parte del estudio).

La solución pasaba por agrupar un “dream team” como el Barça de Guardiola, con 11 profesionales excelentes y sus reservas, incluyendo indios de consultoras de Delhi, Bombay e Hyderebad, junto a miembros de la empresa que ya habíamos hecho un estudio previo de distribuidores indios en el 2006 y expertos en comunicación y promoción. Combinado con una metodología que incluyera un exhaustivo trabajo de campo que durante cinco meses cubriera lo más posible de un territorio amplio, complejo y diverso, con la meticulosidad y paciencia propia de los chinos. Como la que tuvieron Yongle y Zheng He hace 600 años.

En el siglo XV, el emperador chino Yongle, de la dinastía Ming, decidió impulsar la exploración y el  contacto con los reinos del Índico (el “Océano Occidental” para ellos), principalmente por motivos comerciales, pero también fascinado por las noticias y viajeros que llegaban a su corte. Hizo construir, aparejar y avituallar una flota gigantesca, nunca vista hasta entonces, tanto en número de barcos, como en su diversidad: los “Barcos del tesoro” (Bao suchuan), los buques más grandes de la Flota, con sus nueve palos, que llevaban los regalos y productos de intercambio; los “Barcos caballo” (Machuan), de ocho mástiles; los “Cargueros”, de siete mástiles, que transportaban los víveres para la flota, principalmente arroz, cereales, bebidas fermentadas, peces y perros (sospechosamente en el barco de víveres); los “Tanques de agua”, imprescindibles para tan largo viaje; los “Transportes de tropas”, de seis mástiles, y los “Barcos de guerra” (Fuchuan), de cinco mástiles, para la protección de la flota.

El mando de la flota se encargó a Zheng He, nacido en la provincia de Yunnan, y perteneciente a la etnia Hui, de chinos convertidos al Islam. En casi todas las fuentes se destaca el hecho de que fuera un eunuco, castrado antes de la pubertad, como si eso afectara a la navegación o a la dirección de las expediciones. Realizó hasta siete viajes por el Océano Índico, empezando el primero en 1405 y el último en 1430, durante períodos de un año y medio a tres años cada uno, dirigiendo de 60 a 317 naves como las descritas anteriormente, y visitando numerosos reinos como Cochin y Calicut en el sudoeste de la India, pero llegando también hasta Arabia y África, pasando por Indochina, Indonesia y la Península de Malaca, dedicando la mayor parte de su vida a esta aventura de viajar.

Parece que murió de regreso a China en su último viaje y que su cuerpo fue arrojado al mar, según cuentas las crónicas. Esa última Flota llegó a China en julio de 1433, con embajadores cargados de regalos, como las seis anteriores, incluyendo jirafas, marfiles, armas, telas, perlas y joyas, pero, sobre todo, con una gran cantidad de información sobre las gentes, hábitos y costumbres de los países del Océano Occidental, incluyendo el sur y el sudeste de la India, fruto de ese excelente y exhaustivo trabajo de campo realizado por Zheng He y su flota a lo largo de más de 25 años.

¡Ah!, Se me olvidaba: al final quedamos segundos de cinco, y el trabajo se lo dieron a otra consultora, pero, ¡a quién le importa! ¿No habíamos quedado, como el bueno de Zheng He, en que más que el destino, “LO DIVERTIDO ES EL VIAJE”?

El trabajo de campo previsto contemplaba realizar más de 200 entrevistas personales:

• Principales Asociaciones sectoriales indias (+ de15)
• Productores agroalimentarios indios (+ de 50)
• Ministerios y otras instituciones nacionales y estatales
• Cámara de Comercio Hispano-India y Cámaras de Comercio estatales
• Oficina Económica y comercial de España en India
• Oficinas de representación comercial de las CCAA
• Distribuidores e importadores (+ de 70 )
• Grandes hoteles y cadenas de restaurantes (+ de 20) en las zonas de mayor concentración turística
• Expertos sectoriales y Prescriptores del sector de la alimentación
• Empresas de comunicación indias (publicidad, promoción y RRPP), con experiencia agroalimentaria
• Revistas especializadas en el sector de la alimentación y bebidas
• Organizadores de ferias y eventos
• «Benchmarking» de los competidores italianos, griegos e ingleses.

15 ciudades: Bombay; Nueva Delhi; Chennai; Calcuta; Hyderabad; Bangalore; Ahmedabad; himia; Chandigarh; Luknow; Bopal; Nasik; Jaipur; Agra; y Varanasi.

Jesús Centenera
Agerón Internacional.

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